La counidad de una zona rural está atemorizada por la acción de un grupo que incineró un salón y objetos de los estudiantes
La existencia de una secta satánica en la vereda Sabana Larga, en Murillo, tiene conmocionada a esta región ubicada a media hora en carro de la zona urbana.
La secta, compuesta por unos seis jóvenes, hizo su primera aparición el sábado en la noche después de un bazar que organizó la escuela de Sabana Larga.
Apareció y quemó un salón donde las directivas de la institucón guardaban computadores, varios VHS, un televisor y hasta un equipo de sonido que servía para ambientar las jornadas culturales y eventos deportivos.
El miedo crece porque en las paredes de la escuela rural la secta dejó pintados símbolos satánicos y el 666. "Pintaron toda la escuela con las señales de Satanás y eso nos tiene a todos asustados y conmocionados", dice un campesino de Sabana Larga.
Otro padre de familia relató que el hecho es el primero que suecede en esta población. "Gracias a Dios, esos tipos no quemaron toda la escuela", dice.
Los perjudicados con esta acción son 60 niños de escasos recursos que cursan los grados de primero a quinto de primaria. La noticia la conoció la comunidad estudiantil el domingo. El día anterior las familias asistieron a un bazar y nadie se imaginó que la oscuridad de la noche sería utilizada por la secta satánica para darse a conocer.
Los desconocidos ingresaron al salón por el techo. Al parecer regaron gasolina y luego le prendieron fuego a la estructura y a los elementos.
Raúl Pineda Roncancio, alcalde de Murillo, confirmó que los autores del atentado pertenecen a una secta satánica.
"Yo estuve el sábado en un bazar que organizó la comunidad de Sabana Larga y la verdad es que todo se desarrolló en tranquilidad", señala.
"Se trata de una secta porque dejaron las paredes llenas de signos del demonio, son una banda de delincuentes que no miden las consecuencias del daño que causaron a los niños", agrega.
El domingo la escuela fue visitada por Alba Lucía Arango, Personera de Murillo, y la inspectora de Policía, Jackeline Delgado.
El profesor Luis Ángel Sanabria, estima las pérdidas materiales en más de 20 millones de pesos.
"Se dañó el salón y todo lo que había adentro. Lo que duele es que se haya atentado de esta manera contra niños indefensos y humildes", dice. En esta vereda pocos duermen. Muchos están a la expectativa. Temen una nueva aparición de la secta.
<< Anterior Artículo 4 de 10 Siguiente >>
Publicidad
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.